Punta de Vacas, 2 de enero de 2011
"...la mente una vez más se ha liberado triunfalmente y se abre paso hacia la Luz..."
El MENSAJE DE SILO, INSPIRA UNA PROFUNDA ESPIRITUALIDAD www.silo.net
Punta de Vacas, 2 de enero de 2011
Cuando uno hace algo, lo hace porque algo ha sucedido o por lo suceder.
Uno se puede preguntar una u otra cosa con respecto a la propia acción. La primera es por aquello que la produce, la segunda está lanzada a futuro.
Ciertas acciones no son preguntadas (por ejemplo, abrocharse los botones), pero no todas las acciones tienen el mismo interés. Pero hay otras acciones que tienen algún interés, que uno valora, cosas que tienen que ver con lo que uno aprecia.
Una acción es reflexiva en tanto y en cuanto se sabe *para qué* se hace. Cuando sólo se puede responder al por qué es porque se trata de una acción refleja. Por qué y para qué.
Respecto de las acciones que son buenas, debo responderme para qué las hago.La acción reflexiva descansa sobre un mecanismo psicológico de atención. Nadie puede preguntarse por las acciones si no pone atención sobre la acción.
¿Cómo poder definir las acciones que aprecio? Es difícil catalogarlas. Deben ser cuestionadas para que no fallen, para que tengan más inteligencia, para que no se desvíe el tiro. Puedo apreciar acciones que terminan en cinco minutos, o puedo tener acciones a largo plazo. En estos casos la pregunta es por la dirección. Hay acciones que se trancan por actos irreflexivos. Hay mucho accidente en las acciones irreflexivas. No nos conviene.
Requieren de una conciencia atenta, de una atención precisa y alerta. La atención dirigida es más homogénea con la acción reflexiva que una atención errática. Pone una mejor condición. Porque es un mecanismo más fuerte, potente, dirigido. Serán acciones más dirigidas, mejor direccionadas, con más sentido.
No te puedes dar el lujo de irreflexiones en las cosas queridas.
Si hay algo que a uno le interesa, uno debiera estar en condiciones de saber para qué lo hace.Estamos hablando de la regulación de la acción, y no de los actos contradictorios o unitivos.
Uno debiera poder sacar conclusiones de una acción reflexiva.
No puede ser que alguien desarrolle una acción querida y sostenida sin responderse por el para qué. Pueden ser acciones chiquitas, pero acomodadas (?) por uno. El por qué se puede traslocar, poner el por qué a futuro. El para qué hace al futuro, a lo intencional.
Ustedes se imaginan lo que debe haber sido la oscura edad media, con muy poca información en la gente, claro, todavía no surgía el humanismo. no surgía la búsqueda de la razón, de algún modo, no surgía nada de eso. La gente atenazada entre las creencias, la ignorancia y todo aquéllo. Y el pobre tipo se ponía a investigar, y a lo mejor aprendía a leer, conseguía un libro de no se qué, de alguna cosa rara. También, lleno de supercherías el que escribía ese libro, todo el mundo lleno de supercherías. ¡Venga para acá! (risas) ¿Pero que está haciendo usted? Nada, yo estoy investigando... ¿Investigando, investigando? ¡Brujo enloquecido! (risas).
El pobre tipo, aparte de ver que había una violencia contra él y que no había libertad, el pobre, imagínense ustedes en el pellejo. Si todo el sistema estaba montado así, es difícil llegar a meterse en el pellejo de él, se imaginan ustedes esos inviernos crudos, casi no había ni puertas, a las doce de la noche ¡booing!, las campanas para hacer notar que..., si que daban la hora (risas), acá estamos. Y a las dos de la mañana ¡boooing!, y el vientito ¡ffsshhh! (risas), y los otros leyendo a la luz de una vela una cosa llena de ojos de culebras y de sapos, (risas), y de que hay que meter en un matrás y que hay que hacer hervir para descubrir no se qué piedra filosofal; y ¡booing!, las campanas y los otros ahí, raj..., raj..., raj... (risas), mirando la luna.
Esos que ya nacían y al nacer los santificaban y más adelante, los reconfortaban y más adelante, si la cosa no andaba bien, los confesaban, y luego notificaban (risas), y luego los volvían a reconfortar. Y cuando cambiaban de estado en su vida: ¿ahora ustedes dos qué van a hacer, van a producir tres, cuatro?, bueno, nosotros tenemos algo que decir acá. Y cuando al final de su vida se morían, también había que ayudar. Así que los acompañábamos del nacimiento a la muerte, linda gente (risas), reconfortándolos; es un problema todo eso.
Todo eso debe haber sido muy fuerte. Ese sistema debe haber sido muy fuerte, muy poderoso, ideológicamente muy pesado. Se imaginan ustedes las dudas de esos tíos después, con esos pocos datos y esa información, y ese no saber cómo podía ser de otro modo. Esos que iniciaban las primeras búsquedas, que dirían entre ellos. Pero ¿no estaremos equivocados?, Claro, dirían ¿no estaremos equivocados?, imagínate éstos, no hay quien los mueva, es una cosa pero de lo último. Tienen todo en sus manos, no sólo tienen el poder físico y todo aquéllo, tienen el poder ideológico y el poder sicológico en sus manos.
Y al final el pobre tipo, algunos piensan que fue por temor o por cobardía, que algunos de esos primeros investigadores, de esos primeros científicos, en los albores del humanismo, en Occidente por lo menos, algunos que se retractaron públicamente en aquellos tribunales inquisitoriales, uno a veces piensa que lo hicieron por temor para que..., lo cual estaría plenamente justificado. Desde luego antes de que te saquen un ojo: Sí, si, usted tiene razón. ¿La tierra es cuadrada? Sí, cuadrada, totalmente cuadrada (risas). Mire, le he medido los ángulos y todos ángulos rectos (risas). ¿No se mueve? No se mueve, ¡qué se va a mover! (risas) ¡A dónde va a ir! (risas), no tiene nada que hacer. Plenamente justificado. ¡Psh, imagínate!: arriba las manos, ¿la tierra es cuadrada o redonda? ¡Cuadrada! Plenamente justificado.
Yo digo que no sólo por esos temores, por esas presiones y demás, sino también por la confusión ideológica misma. Cuanta gente habrá dicho: sí, yo estoy equivocado, frente a semejante cosa. El debilitamiento que se debe haber producido frente a una cosa inmóvil y además que avanzaba, inmóvil en su estructuración, pero que además avanzaba sobre la vida y sobre el pensar de los individuos, debe haber sido francamente pesadito. Y debe haber debilitado enormemente a la gente, debe haberla debilitado enormemente a la gente, y mucha gente debe haber hecho como un elástico, debe haber ido y debe haber vuelto.
Y a mucha gente debe pasarle hoy, de un modo más persuasivo, desde luego. En un mundo feliz, con otra metodología, mucha gente debe convertirse, debe convertir sus fuegos juveniles, ¡bahh!, en la juventud todos hemos sido comunistas ¡eh!, el que no ha sido revolucionario cuando era joven no... Un buen ejecutivo, cuando joven, tiene que haber sido revolucionario (risas). Hoy ya todo es comprensivo, todo es persuasivo, todo es amable, mientras no sea necesario sacar la policía porque son muchos (risas). Mientras son pocos, y son individuales y están fragmentados, todo va mejor con Coca Cola (risas). ¿Ustedes creen que aquellas épocas oscuras y lejanas, éstas que hoy critican los bien pensantes y los ejecutivos que están en el...? ¿Ustedes creen que aquellas épocas antiguas, pesadas, oscuras, ustedes creen que en esas épocas el dominio sicológico era muy diferente a éste? No, era diferente la metodología del dominio sicológico.
Se descubren modelos que pueden ser nefastos en estos momentos. Seguro que con otro enfoque irán bien, pero hay que estar esclarecidos en ésto. Nosotros sabemos la fuerza que confieren los guías y modelos bien configurados. Si se toma energía sicológica de buenas imágenes todo va, pero si tiene un tono de cosa vieja no va.
Nada de modelos biográficos antiguos ahora que hemos de afrontar vertiginosos cambios sociales y no se puede dar falta de encaje. Habrán problemas de relación. Por eso, nada de personajes antiguos, con polainas del tiempo de la cocoa...
Sabemos la fuerza de las imágenes-guía, es innegable la potencia sicológica de las imágenes concentradas. Pero sabemos que si desencajan y separan, problemas.
Quizás se pueda trabajar con dirección a futuro, como imágenes futurizantes.
Seguro que podemos asociar las cualidades internas de bondad, fuerza y sabiduría como propias del hombre del futuro. Esto sería lo que tendría que tener el hombre del futuro y no estaba antes. Eso es interesante. Seguro que la solidaridad, la bondad, la no-violencia, etc., será lo más normal a incorporar en la sociedad del futuro. El ser humano del futuro es el que ha de incorporar esas cosas. Pero ahora mismo es algo complicado.
Hemos de ser coherentes, aún en lo racional hemos de tener coherencia. Estas cosas de las imágenes-guía, no son cosas racionales, pero si han de presentarse muy coherentes.
Está bien tender a lograr esa fuerza interna actual o a futuro, propia del ser humano del futuro, pero NO asociado al pasado.
Esto es serio, todas estas cosas vienen con paisajes del pasado. Por ejemplo todo lo de Dios es complicado, ¡viene con paisajes del pasado, con cosas campestre-pastoriles, con desiertos, mares muertos, camellos, pirámides, pesebres!; imágenes del pasado que nada tienen que ver con la cosa actual-futura. Hacen aparecer que los tiempos idos, remotos son más "sagrados" que los actuales o porvenir. Esto de Dios relacionado al pasado es cosa seria, entorpece. Esos credos vienen del pasado arrastrando su paisaje, ellos invocan a un Dios que viene con un paisaje del pasado, por lo cual el paisaje actual, para ellos, es lo-malo. Así es que hemos de ir con cuidado con ésto, por ejemplo en aquella frase de "los modelos más antiguos son los más poderosos", no habrá que ver al Cromagnon con el garrote, precisamente, ¿verdad? Nosotros hemos de ir rápido con estas imágenes. Modelos presentes y a futuro, o fuerzas indefinidas, inteligencias universales, muy interesantes. Modelos hacia atrás, ¡NO!; eso trae lío, no va. Hay muchas, muchísimas personas con este problema, unos siguiendo unos modelos, y otros siguiendo otros modelos; pero que no van al encaje con el mundo futuro.
Para nosotros la Verdad, no desde el punto de vista lógico, sino en el sentido de una coincidencia entre lo que se dice y el registro interno. Esto es verdad interna: coincidencia entre el registro interno y lo que se profiere. Este es nuestro estilo. acostumbrarse a hablar con verdad. No importa que haya equivocaciones, esto puede corregirse. Lo que importa es que haya verdad. Para nosotros es muy interesante actuar con verdad interna, no solamente por cuestiones éticas sino sobre todo por razones técnicas.
Cuando ustedes comen algo que les agrada, no sufren contradicción; ustedes sufren contradicción cuando andan buscando continuamente aquello que les agrada. De manera que la contradicción no está en el placer, sino en la búsqueda del placer.
El sufrimiento está en la búsqueda del placer, y no en el placer en sí. Lo más que puede suceder con el placer es que esta tensión luego se descargue. En realidad a ustedes les agrada comer ciertos alimentos cuando tienen hambre, en primer término porque tienen las grabaciones de objetos similares y reconocen el gusto, y en segundo término porque el reflejo del hambre es un reflejo a nivel visceral, es una excitación biológica y al llenar ustedes el buche de alimento, saturan ustedes esa excitación biológica.
De manera que siempre funciona en el sistema de placer, la tensión y la relajación. Incluso una situación dolorosa se convierte en placentera cuando retiramos el factor “dolor”, esa espina que está provocando el dolor, al ser retirada, provoca placer. No es que estemos en situación de placer. Estamos en situación de dolor que al ser retirado surge el placer. De manera que, si se ve correctamente este péndulo entre el placer y el dolor; entre la tensión y la relajación, se pueden comprender muchos fenómenos de la vida diaria.
En ningún caso provoca contradicción el sacarse la espina, tampoco provoca contradicción el comer, sí provoca contradicción el buscar a toda costa, cómo eliminar las tensiones internas. Entonces, sucede que estamos en un circulo vicioso: nosotros buscamos aquello que nos quita la tensión, pero ponemos toda nuestra tensión en buscar eso. Entonces se produce un circuito de retroalimentación, porque nosotros vamos alimentando con nuestras tensiones la búsqueda del placer; al aumentar la búsqueda del placer, también aumentan nuestras tensiones internas, y entonces, en lugar de ir de un sistema de tensión a otro de relajación, vamos de un sistema de tensión en aumento. Al aumentar este sistema de tensión aumenta nuestra agresividad y aumenta nuestra contradicción interna.
Cuando nosotros hablamos de contradicción siempre distinguimos de lo que llamamos inconveniente o problema, nuestro problema no es acabar con los inconvenientes y los problemas de la vida diaria, nosotros no podemos ni pretendemos eliminar todos los inconvenientes que tenemos en la vida diaria, muchos de estos inconvenientes incluso son estímulos para que nos movamos en una dirección positiva. Nosotros consideramos a los inconvenientes como factores que, de toda manera, no nos impiden desarrollarnos.
Cuando un inconveniente nos coloca en un círculo vicioso, cuando tenemos la situación interna de que no hay salida en esa situación en la que estamos, cuando no podemos movernos en ninguna dirección, decimos que estamos sumidos en la contradicción. Lo característico de la contradicción es el sentimiento de no salida, es el sentimiento del “repetir situaciones”, no es eso lo característico del problema o el inconveniente diario. Mucha gente cree que cualquier problemita le genera contradicción, entonces, como todo le genera contradicción, tiene que vivir adentro de una vitrina y parece que es el vivir adentro de la vitrina lo que le crea contradicción. Hay una gran diferencia con esto de los inconvenientes, que si los agrandamos, convertimos a la gente en temerosa, pusilánime, de manera que hemos llegado a este punto: a hablar del sufrimiento referido a la contradicción.
Nuestro problema es el problema del sufrimiento humano, y la ruptura del sufrimiento tiene que ver con la ruptura de la contradicción. Nuestro Trabajo Interno, la aplicación de determinados principios en la vida diaria, pretende, con suavidad, amablemente, sin violencia interna, ir rompiendo las contradicciones a las que estamos sometidos. Nosotros no planteamos el Trabajo Interno con violencia, no creemos que se pueda salir de la contradicción de un día para otro, nosotros creemos que se puede abrir, en cambio, brechas, rumbos frente a la contradicción. En esta época en que vivimos, tan vistosa, tan llena de efectos, de fenómenos tan espectaculares, semejantes planteos no tienen ningún sabor, ninguna cosa interesante, quiero decir que en épocas espectaculares, los planteos tienen que ser espectaculares.
Es interesante disfrazarse, es interesante importar gurúes, es importante rodearse de halos misteriosos, porque eso puedo competir con todos los artículos de la sociedad de consumo, pero de ninguna manera puede competir con un planteo tan humilde como el que venimos haciendo. Parece entonces que nuestro planteo no es entonces, un planteo de competencia, es más bien un planteo suave, de buena voluntad y que ni siquiera sirve para todas las personas, sino que sirve para unos pocos que son también un poco, como humildes internamente, los planteos brillantes son para las gentes brillantes, y los planteos humildes son para las gentes humildes. Eso es un poco lo que pasa con nuestras proposiciones.
Cuando se nos dice que nuestros planteos no son originales para nada y cuando se nos dice que no hemos inventado ninguna cosa, nosotros creemos que ellos tienen razón, tienen sobre todo razón de que estos no son planteos nuevos, y además tienen mucha razón de no aceptarlos para su propia vida, pero por lo menos podrían considerar que a lo mejor a nosotros nos sirven.
Es que nosotros no queremos avanzar sobre nadie, nosotros queremos resolver nuestro problema de contradicción y eso es todo. Y luego que no nos culpen si no somos más brillantes, porque no es esa la intención; cuando una persona suma 2 + 2 = 4, no es correcto que venga otra persona a decirle que haga raíces cuadradas. Esta bien, cada uno en su medida, por eso en nuestro planteo siempre hemos dicho que es para los que llevan el fracaso en su interior, no es para gente triunfadora, es para la gente que se reconoce contradictoria, que se reconoce fracasada.
Fíjense que a nadie le gusta reconocerse fracasado internamente, ya ven ustedes por qué somos tan pocos. Somos tan poca gente porque hay muy pocos fracasados, o a lo mejor hay muchos fracasados, pero posiblemente pocos que se consideren fracasados. Esto del fracaso parece una idea de algún interés, porque hasta tanto uno no considere seriamente que no tiene salida y que su vida es un círculo vicioso, que su vida es una continua contradicción, ya sin sentido, entonces tampoco puede trabajar seriamente.
Cuando un inconveniente nos coloca en un círculo vicioso, cuando tenemos la situación interna de que no hay salida en esa situación en la que estamos, cuando no podemos movernos en ninguna dirección, decimos que estamos sumidos en la contradicción.
Lo característico de la contradicción es el sentimiento de no salida, es el sentimiento del “repetir situaciones”, no es eso lo característico del problema o el inconveniente diario.
Mucha gente cree que cualquier problemita le genera contradicción, entonces, como todo le genera contradicción, tiene que vivir adentro de una vitrina y parece que es el vivir adentro de la vitrina lo que le crea contradicción. Hay una gran diferencia con esto de los inconvenientes, que si los agrandamos, convertimos a la gente en temerosa, pusilánime, de manera que hemos llegado a este punto: a hablar del sufrimiento referido a la contradicción.
Nuestro problema es el problema del sufrimiento humano, y la ruptura del sufrimiento tiene que ver con la ruptura de la contradicción.
Nuestro Trabajo Interno, la aplicación de determinados principios en la vida diaria, pretende, con suavidad, amablemente, sin violencia interna, ir rompiendo las contradicciones a las que estamos sometidos.
Nosotros no planteamos el Trabajo Interno con violencia, no creemos que se pueda salir de la contradicción de un día para otro, nosotros creemos que se puede abrir, en cambio, brechas, rumbos frente a la contradicción.
En esta época en que vivimos, tan vistosa, tan llena de efectos, de fenómenos tan espectaculares, semejantes planteos no tienen ningún sabor, ninguna cosa interesante, quiero decir que en épocas espectaculares, los planteos tienen que ser espectaculares.
Es interesante disfrazarse, es interesante importar gurúes, es importante rodearse de halos misteriosos, porque eso puedo competir con todos los artículos de la sociedad de consumo, pero de ninguna manera puede competir con un planteo tan humilde como el que venimos haciendo.
Parece entonces que nuestro planteo no es entonces, un planteo de competencia, es más bien un planteo suave, de buena voluntad y que ni siquiera sirve para todas las personas, sino que sirve para unos pocos que son también un poco, como humildes internamente, los planteos brillantes son para las gentes brillantes, y los planteos humildes son para las gentes humildes. Eso es un poco lo que pasa con nuestras proposiciones.
Introduccion
¡Despierta ya universo!
¿No oyes rugir al Hombre en los abismos?
¡Desgarra los espacios y contempla cómo dirige el fuego y cabalga al huracán!
...Desde su soledad ascendente percibe el ritmo de los cantos, últimos cantos, nebulosa hecatombe de mundos viejos.
Las ciudades y los montes pesados encierran esperanzas y titanes.
Ha pulverizado con su voz el carro de los dioses, arranca de los usurpadores la conducción del orbe, bebe la eternidad.
Fulgor inmenso de cielos y de soles; quietud de tierra muerta; velocidad de rayo en un todo creciente. Presto para incendiar un mundo, agazapado para lanzar en cataclismo póstumo a esa convulsionada selva enmarañada por gritos y por llantos.
Crispa la tierra sus montañas heladas en defensa de sí, teme el cambio, la despiadada revolución porque habrá pérdida para la vejez.
El eco de mercaderes y mesías se transforma en pálido clamor... ¡No pueden aunar fuerzas porque sólo conocen la mentira!
Armas y armas descargan las civilizaciones milenarias. ¿Cómo crear alegría sin tristeza, cómo crear sin destrucción?
Dos lágrimas caen de sus lagos azules, la luna ya no refleja en ellos porque ha muerto. El sol no ilumina... A su alrededor penumbra. En sus manos un ave con humo aún de las ciudades humeantes...
Pero ahora de aquellas tierras fecundadas por lágrimas brotan nuevas inteligencias y cuerpos de bronce.
Cada hombre y cada mujer son creadores del mundo, de su propio mundo.
No hay destino, sólo existe el presente eternizado por la voluntad.
Resultado de dos formas de pensamiento clarea el nuevo ideario.
Síntesis entre muerte y vida se perfila la nueva existencia.
¡He aquí al Hombre desposeído de angustia respirando y bebiendo eternidad!
He aquí al ave desplegadas sus alas en sinfonía de libertad ascender y ascender más alto aún que las rojas esferas... ¡más alto!, ascender y ascender hasta la luminaria enorme de sí misma.
"Son legiones de seres, pléyades sublimes habitando un nuevo cosmos, el cosmos que ellos mismos y sin redención de nadie han construido y ordenado".
Por tanto, que tu corazón afirme: “¡Quiero la realidad que construyo!”.
Silo (Libro: Humanizar la Tierra)

