4 de octubre de 2008

La reconciliación como experiencia espiritual profunda.

(fragmentado en 3 partes)

3 de octubre de 2008

Ceremonia por la paz y la no violencia.

Ceremonia por la Paz y la No-violencia
2 y 3 de octubre, Barcelona

Nos encontramos aquí para hacer un pedido conjunto por la paz y la no-violencia.
Sentimos repulsión por la violencia física; pero también por todas las otras formas de violencia que vemos o experimentamos.
Existe la violencia sexual, psicológica, religiosa, económica, cultural…; violencia de la que no escapan: ni las culturas, ni las razas, ni los credos, ni el nivel económico, ni las naciones.
Aquí, desde este barrio de Gracia, queremos invitar a la participación a individuos y colectivos sensibles a la paz, al progreso social y a la verdadera solidaridad a la Primera Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia que recorrerá más de 90 países durante 90 días…
Esta Marcha Mundial es el clamor de los pueblos del mundo por un futuro en paz y sin violencia. Nace de la necesidad de un profundo cambio social y personal que anuncia la llegada de los nuevos tiempos…; la convergencia hacia la Nación Humana Universal.

• Pedimos por el desarme nuclear y la retirada de todos los territorios ocupados…
• Pedimos por una democracia real y no formal...
• Pedimos por la comunicación directa; la única capaz de unir a la gente más allá de sus aparentes diferencias...
• Pedimos por el reconocimiento de la diversidad de ideas y creencias para todos...
• Pedimos por la real igualdad de todos los seres humanos.
• Pedimos por la humanidad como valor central.
• Pedimos para que esta crisis que se avecina consiga despertar las mejores aspiraciones en los seres humanos, sus mejores modelos….
• Pedimos para que se exprese con fuerza esta nueva espiritualidad…, la espiritualidad de lo profundo.

Porque la violencia es la raíz del sufrimiento social y personal.
Es necesario tomar conciencia y superar la violencia que hay en uno y afuera de uno…
Estos son los vientos que soplan hacia el ansiado cambio..
La moral de la no-violencia se basa en este principio universal que dice:
Trata a los demás como quieres que te traten a ti.
… y ya nada será igual que antes…

Para todos.
Paz, Fuerza y Alegría.
Esther Bass

Presentación Marcha Mundial por la paz y la no-violencia en Gracia

Acto de presentación de la MM por la paz y la no violencia.
Barrio de Gracia, Barcelona
3 de octubre 08


Buenas tardes a todos y gracias por venir.

Esta es una reflexión en voz alta que quisiera compartir con vosotros. Trata sobre la necesidad de superar la violencia y el por qué…

Por qué una Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia?

Por la paz…, porque no queremos más guerras, no queremos que se repitan los horrores del pasado, nos queremos caer en la misma piedra más veces…, no es bueno para nadie!

La paz pasa por el acto del desarme no sólo nuclear si no de todo tipo de armas…; pasa por retirarse de los territorios ocupados…, por dejar de torturar…, de falsear la historia y quererse apoderar de lo que es de todos…; pasa por querer construir un futuro en el que todos quepamos.
Pero la paz no es suficiente para el cambio que se necesita…

La paz es un paso importante hacia otro modelo, una nueva conducta.
La paz es el camino hacia una comunicación renovada para el entendimiento, para el acercamiento de unos con otros…
Pero es insuficiente si no reconocemos el fracaso de lo que creemos del mundo y de la vida en general. Si no cambia nuestra mirada.
¡No se puede más con la violencia!

La violencia es la raíz del sufrimiento social pero también personal. Se ha instalado de tal modo en nuestras cabezas que existe una cultura de la violencia; un comportamiento incoherente que justifica cualquier atropello, abuso, intolerancia, maltrato, degradación…, a la dignidad y la libertad de todos los seres humanos.

No sólo sentimos repugnancia por la violencia física que es visible a todos, sino por todas las otras formas de violencia que experimentamos o vemos a nuestro alrededor causando tanto dolor…

La pobreza, la explotación, el desempleo, el hambre…, es violencia económica. En esta situación que nadie quiere para sí, es a la que se ven empujados millones de seres humanos en todas partes del mundo.
La discriminación, la cosificación, la humillación, el abuso por la condición sexual ya sea hacia mujeres, niños, homosexuales, etc…, es violencia sexual.
El no reconocimiento a la diversidad de ideas y creencias, a la libertad de la religiosidad o del ateísmo imponiendo una moral y un modelo sin la autoridad moral de serlo…, es violencia religiosa.
El chantaje, la imposición de pensamiento, el temor, la manipulación, la mentira, etc, que coartan la libertad de todo individuo a decidir sobre su propia vida…, es violencia psicológica.
La imposición de un modelo, unos valores, una sensibilidad que no reconoce la diversidad de otras formas y expresiones de una misma necesidad…, es violencia cultural.

Hay muchas más situaciones…, pero es claro que este comportamiento es incoherente y no tiene justificación porque nadie quiere para sí mismo este tipo trato.

La violencia es el modo en que nos relacionamos las personas. A veces sutil…, otras abiertamente.
Violencia que nos asfixia y encadena a otros cuando tratamos a los demás del modo en que no quisiéramos ser tratados.

Este mundo está por estallar…, este sistema de valores y creencias se nos ha quedado pequeño y ya no van más…

Necesitamos un profundo cambio; cambio que empieza por cada uno de nosotros…

Este es un momento delicado en que el todo está en crisis…, las instituciones, las sociedades, los valores, las creencias y las propias personas.
Por ello necesitamos dar un giro a los acontecimientos y no dejar que “otros” decidan nuestro futuro y el de las siguientes generaciones…
Pero no podrá darse pensando sólo uno en sí mismo. Este cambio que es sentido, vendrá al hacer el esfuerzo por superar la violencia que hay en uno y afuera de uno…

Queremos un mundo diferente en el que se reconozca el valor de la vida humana y el derecho de cada persona a elegir en qué condiciones quiere vivir.
El derecho a gozar de la vida, el derecho a tener cubiertas las necesidades básicas, el derecho a aprender sin límites, el derecho a expresarse con libertad, el derecho a conectarse con otros creando lazos de apoyo y ayuda mutua, el derecho a la diversidad de ideas y creencias para todos, el derecho al amor, a la amistad, a la poesía…; el derecho de vivir en un mundo en paz y sin violencia.

Hasta aquí nos ha traído el proceso histórico y ahora la humanidad decidirá qué camino tomar…

Es la hora del cambio…, es la hora de los nuevos tiempos que desde muy lejos nos susurran para guiarnos hacia nuestro Destino Mayor.
Somos algo muy grande apunto de expresarse con fuerza, con bondad y con sabiduría…

Esta Marcha Mundial tiene por objetivo unir a todas las personas posibles en esta aspiración común y así crear conciencia porque lo necesitamos realmente es una nueva conducta de paz y no violencia.
Entonces ya nada será igual que antes…

"Eliminar la violencia representa salir definitivamente de la prehistoria humana…"
Ahora nos toca a nosotros hacer nuestro mejor aporte y pasar el relevo a las siguientes generaciones, lanzando muy muy lejos al nuevo ser humano que ya esta aquí!
Ese que es solidario y no violento!

Para todos, lo mejor...
Nada más. Muchas Gracias!!
Esther Bass

Experiencias Guiadas


http://www.libreriahumanista.com/Secciones/Audiovisuales.htm

Este libro está dividido en dos partes: la primera, llamada "Narraciones", es un conjunto de cuentos y la segunda, "Juegos de imágenes", consta de varias descripciones más sencillas.

A este material se lo puede considerar desde diferentes puntos de vista. El más superficial nos muestra una serie de relatos breves con final feliz. Estos tienen el carácter liviano de los borradores que se realizan como práctica y sólo a modo de "divertimento". Según esa apreciación, se trata de simples ejercicios literarios.

Otro enfoque revela a esta obra, como una serie de prácticas psicológicas apoyadas en formas literarias. Esto queda mejor aclarado en las notas ampliatorias y ¡os comentarios que se insertan al final del libro.

Conocemos narraciones de todo tipo, escritas en primera persona. Esa "primera persona", habitualmente no es !a del lector sino la del autor. En este libro, Silo corrige tan antigua descortesía, haciendo que la ambientación de cada cuento sirva como enmarque, para que el lector llene la escena con él mismo y sus propias ocurrencias.

Debe anotarse que en toda pieza literaria, el lector puede identificarse más o menos plenamente con los personajes pero reconociendo, en el momento o posteriormente, diferencias entre el actor que aparece incluido en la obra y el observador que está "afuera" de la producción y no es otro que él mismo. En este libro ocurre lo contrario; el personaje es el observador, agente y paciente de acciones y emociones.

Resulten o no de nuestro agrado estas Experiencias, habremos de reconocer, cuando menos, que estamos en presencia de una novedosa iniciativa literaria y que eso, indudablemente, no ocurre todos los días.

La Repetición


28 de septiembre de 2008

PEDIDO PARA EL BIENESTAR SOCIAL


Estamos hoy aquí, para pedir por el bienestar social y personal de todos nosotros, de nuestros seres queridos y para la gente en general...

Bienestar psicológico, emocional y vital…; bienestar en nuestras relaciones y para el futuro…


En estos momentos de crisis social y personal que experimentamos, cada vez más cosas se tambalean adentro y afuera de uno…, creencias, esperanzas, proyectos…

No vivimos aislados ni estamos solos…, aunque a veces nos acompañe esta extraña sensación…


A nivel internacional existe una nueva amenaza nuclear de la que nadie habla. Actualmente hay más de 10 países armados nuclearmente y ahora en la Rpca Checa, EE.UU quiere construir un radar estelar para desde Europa, armar su estrategia de dominio mundial.

Este radar o escudo antimisiles pone en peligro a toda Europa, a todos nosotros y es una amenaza armada al resto del mundo…


*Queremos recordar a la gente voluntaria y que en distintos países están haciendo su protesta no-violenta con huelgas de hambre, recogidas de firmas, comunicados de prensa, manifestaciones, etc…

Desde aquí nos unimos a este Pedido…, y desde lo mejor de nosotros, nos concentramos y pedimos con fuerza por la no-violencia y la paz mundial…


(pocos minutos de silencio)

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Es claro que todos nos necesitamos, nos influimos y que estamos interrelacionados en este mundo vivamos donde vivamos…

Por eso amigos estamos aquí; para Pedir desde lo mejor de nosotros mismos…, lo mejor para uno, para nuestros seres queridos, y para la gente en general…


*Pensamos en nosotros mismos…, pensamos en nuestras dificultades y en cómo podemos avanzar sobre ellas sin violencia…

(pocos minutos de silencio)


*Pensamos en nuestros seres queridos…, pensamos en sus dificultades y en cómo pueden salir de ellas sin violencia…

(pocos minutos de silencio)


*Por último pensamos en estas situaciones sociales que a todos nos afectan…, pensamos en cómo podemos avanzar hacia un cambio coherente y sin violencia…


Saludamos a todos… Muchas Gracias!!

Esther Bass

10 de septiembre de 2008

FORO DE JOVENES POR LA NO-VIOLENCIA

Declaración del Foro de Jóvenes por la No-Violencia

16 de Agosto 2008.


Después de los trabajos realizados en este foro hemos concluido que:

Los Jóvenes, comprendemos la importancia de desarrollar acciones que impulsen la no-violencia activa, así como la importancia también de impulsar desde este foro proyectos que se sumen al esfuerzo que ya vienen haciendo los humanistas en mas de 150 países por la no-violencia activa, esfuerzos y trabajos que confluyan en la construcción de algo nuevo, un país, un continente, un mundo solidario y no violento.

Hemos también decidido poner en marcha los integrantes de cada mesa, las propuestas de acción que en ese dialogo han surgido, incluyendo a mas personas en estas actividades.
Y como un intercambio de estos trabajos que realizamos hoy aquí, haremos llegar las conclusiones y propuestas de los diversos temas al próximo Foro del Nuevo Humanismo a celebrarse en la Ciudad de México, con sede en la Escuela de Trabajo Social de la UNAM, del 18 al 21 de Septiembre próximo, y también intercambiar en el Foro Regional Humanista Latinoamericano a celebrarse en Buenos Aires en noviembre de este año.

Aquí al concluir este Foro de Jóvenes, hemos acordado trabajar lo que resta de este año en los proyectos que han surgido en todas las mesas temáticas.
Así que en esta declaración va el aporte y la intención de cada uno de los participantes, esperamos pues lo mejor para los trabajos que de aquí han surgido.

También queda abierto a todos y todas, la invitación a sumarse al proyecto de la Marcha Mundial por la paz y la no-violencia, esta marcha recorrerá los cinco continentes, pasara por México y por Guadalajara específicamente, aquí ya iniciamos a caminar en dirección de la NO-Violencia Activa.

Quedan todos invitados a sumarse a la Marcha Mundial.
Pues bien, con esto, concluimos este Foro, con el agradecimiento y el compromiso de seguir adelante¡

Paz. Fuerza y Alegría para todos!

8 de agosto de 2008

El Humanismo

Primera retransmisión desde El Centro de Estudios Humanistas en Punta de Vacas, Argentina. Abril, 2008

7 de agosto de 2008

Una Mirada


Hola amigos!

Esta es la ventana por la que veo con optimismo el cambio del futuro. No es un cambio ingenuo, es un cambio que surge desde la necesidad en cada uno de nosotros.

Seguramente a ti también te gustaría desarrollarte en mundo donde el ser humano sea importante, independientemente de su color, cultura, idioma, fe, etc...

Muchas personas, buenas personas, están empujando para que se produzca un profundo cambio. Cambio personal y social en todas las culturas y latitudes.

Mucha gente en todos los rincones de este gran mundo busca mejorar su vida, ser coherentes, elegir en qué condiciones se quiere vivir y no aceptan lo impuesto como modelo.

La diversidad, la comunicación, el intercambio, la apertura emotiva nos posiblita sentir de un modo distinto, de un modo nuevo y proyectarse a un nuevo mundo.

La unión de la gente hará posible lo que ahora y cada cual desde su micromundo no puede ni imaginar..., porque desde la celda del individualismo se cierra el futuro y las posibilidades de desarrollo.

Necesitamos un cambio de mirada para que surja un nuevo ser humano, solidario y no violento, para que la humanidad retome su sentido tantas veces torcido tantas veces olvidado en los recodos de la historia.

Para todos el mejor de los futuros que aún está por decidir...
Esther Bass

DOCUMENTO DEL MOVIMIENTO HUMANISTA


Documento publicado el 5 de abril de 1993

Los humanistas son mujeres y hombres de este siglo, de ésta época. Reconocen los antecedentes del humanismo histórico y se inspiran en los aportes de las distintas culturas, no solamente de aquellas que en este momento ocupan un lugar central. Son, además, hombres y mujeres que dejan atrás este siglo y este milenio, y se proyectan a un nuevo mundo.

Los humanistas sienten que su historia es muy larga y que su futuro es aún más extendido. Piensan en el porvenir, luchando por superar la crisis general del presente. Son optimistas, creen en la libertad y en el progreso social.

Los humanistas son internacionalistas, aspiran a una nación humana universal. Comprenden globalmente al mundo en que viven y actúan en su medio inmediato. No desean un mundo uniforme sino múltiple: múltiple en las etnias, lenguas y costumbres; múltiple en las localidades, las regiones y las autonomías; múltiple en las ideas y las aspiraciones; múltiple en las creencias, el ateísmo y la religiosidad; múltiple en el trabajo; múltiple en la creatividad.

Los humanistas no quieren amos; no quieren dirigentes ni jefes, ni se sienten representantes ni jefes de nadie. Los humanistas no quieren un Estado centralizado, ni un Paraestado que lo reemplace. Los humanistas no quieren ejércitos policíacos, ni bandas armadas que los sustituyan.

Pero entre las aspiraciones humanistas y las realidades del mundo de hoy, se ha levantado un muro. Ha llegado pues, el momento de derribarlo. Para ello es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo.

I. El Capital Mundial

He aquí la gran verdad universal: el dinero es todo. El dinero es gobierno, es ley, es poder. Es, básicamente, subsistencia. Pero además es el Arte, es la Filosofía y es la Religión. Nada se hace sin dinero; nada se puede sin dinero. No hay relaciones personales sin dinero. No hay intimidad sin dinero y aún la soledad reposada depende del dinero.

Pero la relación con esa «verdad universal» es contradictoria. Las mayorías no quieren este estado de cosas. Estamos pues, ante la tiranía del dinero. Una tiranía que no es abstracta porque tiene nombre, representantes, ejecutores y procedimientos indudables.

Hoy no se trata de economías feudales, ni de industrias nacionales, ni siquiera de intereses de grupos regionales. Hoy se trata de que aquellos supervivientes históricos acomodan su parcela a los dictados del capital financiero internacional. Un capital especulador que se va concentrando mundialmente. De esta suerte, hasta el Estado nacional requiere para sobrevivir del crédito y el préstamo. Todos mendigan la inversión y dan garantías para que la banca se haga cargo de las decisiones finales. Está llegando el tiempo en que las mismas compañías, así como los campos y las ciudades, serán propiedad indiscutible de la banca. Está llegando el tiempo del Paraestado, un tiempo en el que el antiguo orden debe ser aniquilado.

Parejamente, la vieja solidaridad se evapora. En definitiva, se trata de la desintegración del tejido social y del advenimiento de millones de seres humanos desconectados e indiferentes entre sí a pesar de las penurias generales. El gran capital domina no solo la objetividad gracias al control de los medios de producción, sino la subjetividad gracias al control de los medios de comunicación e información. En estas condiciones, puede disponer a gusto de los recursos materiales y sociales convirtiendo en irrecuperable a la naturaleza y descartando progresivamente al ser humano. Para ello cuenta con la tecnología suficiente. Y, así como ha vaciado a las empresas y a los estados, ha vaciado a la Ciencia de sentido convirtiéndola en tecnología para la miseria, la destrucción y la desocupación.

Los humanistas no necesitan abundar en argumentación cuando enfatizan que hoy el mundo está en condiciones tecnológicas suficientes para solucionar en corto tiempo los problemas de vastas regiones en lo que hace a pleno empleo, alimentación, salubridad, vivienda e instrucción. Si esta posibilidad no se realiza es, sencillamente, porque la especulación monstruosa del gran capital lo está impidiendo.

El gran capital ya ha agotado la etapa de economía de mercado y comienza a disciplinar a la sociedad para afrontar el caos que él mismo ha producido. Frente a esta irracionalidad, no se levantan dialécticamente las voces de la razón sino los más oscuros racismos, fundamentalismos y fanatismos. Y si es que este neo-irracionalismo va a liderar regiones y colectividades, el margen de acción para las fuerzas progresistas queda día a día reducido. Por otra parte, millones de trabajadores ya han cobrado conciencia tanto de las irrealidades del centralismo estatista, cuanto de la falsedades de la democracia capitalista. Y así ocurre que los obreros se alzan contra sus cúpulas gremiales corruptas, del mismo modo que los pueblos cuestionan a los partidos y los gobiernos. Pero es necesario dar una orientación a éstos fenómenos que de otro modo se estancarán en un espontaneísmo sin progreso. Es necesario discutir en el seno del pueblo los temas fundamentales de los factores de la producción.

Para los humanistas existen como factores de la producción, el trabajo y el capital, y están de más la especulación y la usura. En la actual situación los humanistas luchan porque la absurda relación que ha existido entre esos dos factores sea totalmente transformada. Hasta ahora se ha impuesto que la ganancia sea para el capital y el salario para el trabajador, justificando tal desequilibrio con el «riesgo» que asume la inversión... como si todo trabajador no arriesgara su presente y su futuro en los vaivenes de la desocupación y la crisis. Pero, además, está en juego la gestión y la decisión en el manejo de la empresa. La ganancia no destinada a la reinversión en la empresa, no dirigida a su expansión o diversificación, deriva hacia la especulación financiera. La ganancia que no crea nuevas fuentes de trabajo, deriva hacia la especulación financiera. Por consiguiente, la lucha de los trabajadores ha de dirigirse a obligar al capital a su máximo rendimiento productivo. Pero esto no podrá implementarse a menos que la gestión y dirección sean compartidas. De otro modo, ¿cómo se podría evitar el despido masivo, el cierre y el vaciamiento empresarial? Porque el gran daño está en la subinversión, la quiebra fraudulenta, el endeudamiento forzado y la fuga del capital, no en las ganancias que se puedan obtener como consecuencia del aumento en la productividad. Y si se insistiera en la confiscación de los medios de producción por parte de los trabajadores, siguiendo las enseñanzas del siglo XlX, se debería tener en cuenta también el reciente fracaso del socialismo real.

En cuanto a la objeción de que encuadrar al capital, así como está encuadrado el trabajo, produce su fuga a puntos y áreas más provechosas ha de aclararse que esto no ocurrirá por mucho tiempo más ya que la irracionalidad del esquema actual lo lleva a su saturación y crisis mundial. Esa objeción, aparte del reconocimiento de una inmoralidad radical desconoce el proceso histórico de la transferencia del capital hacia la banca resultando de ello que el mismo empresario se va convirtiendo en empleado sin decisión dentro de una cadena en la que aparenta autonomía. Por otra parte, a medida que se agudice el proceso recesivo, el mismo empresariado comenzará a considerar éstos puntos.

Los humanistas sienten la necesidad de actuar no solamente en el campo laboral sino también en el campo político para impedir que el Estado sea un instrumento del capital financiero mundial, para lograr que la relación entre los factores de la producción sea justa y para devolver a la sociedad su autonomía arrebatada.

II. La Democracia Formal y La Democracia Real

Gravemente se ha ido arruinando el edificio de la democracia al resquebrajarse sus bases principales: la independencia entre poderes, la representatividad y el respeto a las minorías.

La teórica independencia entre poderes es un contrasentido. Basta pesquisar en la práctica el origen y composición de cada uno de ellos, para comprobar las íntimas relaciones que los ligan. No podría ser de otro modo. Todos forman parte de un mismo sistema. De manera que las frecuentes crisis de avance de unos sobre otros, de superposición de funciones, de corrupción e irregularidad, se corresponden con la situación global, económica y política, de un país dado.

En cuanto a la representatividad. Desde la época de la extensión del sufragio universal se pensó que existía un solo acto entre la elección y la conclusión del mandato de los representantes del pueblo. Pero a medida que ha transcurrido el tiempo se ha visto claramente que existe un primer acto mediante el cual muchos eligen a pocos y un segundo acto en el que estos pocos traicionan a los muchos, representando a intereses ajenos al mandato recibido. Ya ese mal se incuba en los partidos políticos reducidos a cúpulas separadas de las necesidades del pueblo. Ya, en la máquina partidaria, los grandes intereses financian candidatos y dictan las políticas que éstos deberán seguir. Todo esto evidencia una profunda crisis en el concepto y la implementación de la representatividad.

Los humanistas luchan para transformar la práctica de la representatividad dando la mayor importancia a la consulta popular, el plebiscito y la elección directa de los candidatos. Porque aún existen, en numerosos países, leyes que subordinan candidatos independientes a partidos políticos, o bien, subterfugios y limitaciones económicas para presentarse ante la voluntad de la sociedad. Toda Constitución o ley que se oponga a la capacidad plena del ciudadano de elegir y ser elegido, burla de raíz a la democracia real que está por encima de toda regulación jurídica. Y, si se trata de igualdad de oportunidades, los medios de difusión deben ponerse al servicio de la población en el período electoral en que los candidatos exponen sus propuestas, otorgando a todos exactamente las mismas oportunidades. Por otra parte, deben imponerse leyes de responsabilidad política mediante las cuales todo aquel que no cumpla con lo prometido a sus electores arriesgue el desafuero, la destitución o el juicio político. Porque el otro expediente, el que actualmente se sostiene, mediante el cual los individuos o los partidos que no cumplan sufrirán el castigo de las urnas en elección futura, no interrumpe en absoluto el segundo acto de traición a los representados. En cuanto a la consulta directa sobre los temas de urgencia, cada día existen más posibilidades para su implementación tecnológica. No es el caso de priorizar las encuestas y los sondeos manipulados, sino que se trata de facilitar la participación y el voto directo a través de medios electrónicos y computacionales avanzados.

En una democracia real debe darse a las minorías las garantías que merece su representatividad pero, además, debe extremarse toda medida que favorezca en la práctica su inserción y desarrollo. Hoy, las minorías acosadas por la xenofobia y la discriminación piden angustiosamente su reconocimiento y, en ese sentido, es responsabilidad de los humanistas elevar este tema al nivel de las discusiones más importantes encabezando la lucha en cada lugar hasta vencer a los neofascismos abiertos o encubiertos. En definitiva, luchar por los derechos de las minorías es luchar por los derechos de todos los seres humanos.

Pero también ocurre en el conglomerado de un país que provincias enteras, regiones o autonomías, padecen la misma discriminación de las minorías merced a la compulsión del Estado centralizado, hoy instrumento insensible en manos del gran capital. Y esto deberá cesar cuando se impulse una organización federativa en la que el poder político real vuelva a manos de dichas entidades históricas y culturales.

En definitiva, poner por delante los temas del capital y el trabajo, los temas de la democracia real, y los objetivos de la descentralización del aparato estatal, es encaminar la lucha política hacia la creación de un nuevo tipo de sociedad. Una sociedad flexible y en constante cambio, acorde con las necesidades dinámicas de los pueblos hoy por hoy asfixiados por la dependencia.

III. La Posición Humanista

La acción de los humanistas no se inspira en teorías fantasiosas acerca de Dios, la Naturaleza, la Sociedad o la Historia. Parte de las necesidades de la vida que consisten en alejar el dolor y aproximar el placer. Pero la vida humana agrega a las necesidades su previsión a futuro basándose en la experiencia pasada y en la intención de mejorar la situación actual. Su experiencia no es simple producto de selecciones o acumulaciones naturales y fisiológicas, como sucede en todas las especies, sino que es experiencia social y experiencia personal lanzadas a superar el dolor actual y a evitarlo a futuro. Su trabajo, acumulado en producciones sociales, pasa y se transforma de generación en generación en lucha continua por mejorar las condiciones naturales, aún las del propio cuerpo. Por esto, al ser humano se lo debe definir como histórico y con un modo de acción social capaz de transformar al mundo y a su propia naturaleza. Y cada vez que un individuo o un grupo humano se impone violentamente a otros, logra detener la historia convirtiendo a sus víctimas en objetos «naturales». La naturaleza no tiene intenciones, así es que al negar la libertad y las intenciones de otros, se los convierte en objetos naturales, en objetos de uso.

El progreso de la humanidad, en lento ascenso, necesita transformar a la naturaleza y a la sociedad eliminando la violenta apropiación animal de unos seres humanos por otros. Cuando esto ocurra, se pasará de la prehistoria a una plena historia humana. Entre tanto, no se puede partir de otro valor central que el del ser humano pleno en sus realizaciones y en su libertad. Por ello los humanistas proclaman: «Nada por encima del ser humano y ningún ser humano por debajo de otro». Si se pone como valor central a Dios, al Estado, al Dinero o a cualquier otra entidad, se subordina al ser humano creando condiciones para su ulterior control o sacrificio. Los humanistas tienen claro este punto. Los humanistas son ateos o creyentes, pero no parten de su ateísmo o de su fe para fundamentar su visión del mundo y su acción. Parten del ser humano y de sus necesidades inmediatas. Y, si en su lucha por un mundo mejor creen descubrir una intención que mueve la Historia en dirección progresiva, ponen esa fe o ese descubrimiento al servicio del ser humano.

Los humanistas plantean el problema de fondo: saber si se quiere vivir y decidir en qué condiciones hacerlo.

Todas las formas de violencia física, económica, racial, religiosa, sexual e ideológica, merced a las cuales se ha trabado el progreso humano, repugnan a los humanistas. Toda forma de discriminación manifiesta o larvada, es un motivo de denuncia para los humanistas.

Los humanistas no son violentos, pero por sobre todo no son cobardes ni temen enfrentar a la violencia porque su acción tiene sentido. Los humanistas conectan su vida personal, con la vida social. No plantean falsas antinomias y en ello radica su coherencia.

Así está trazada la línea divisoria entre el Humanismo y el Anti-humanismo. El Humanismo pone por delante la cuestión del trabajo frente al gran capital; la cuestión de la democracia real frente a la democracia formal; la cuestión de la descentralización, frente a la centralización; la cuestión de la antidiscriminación, frente a la discriminación; la cuestión de la libertad frente a la opresión; la cuestión del sentido de la vida, frente a la resignación, la complicidad y el absurdo.

Porque el Humanismo se basa en la libertad de elección, posee la única ética valedera del momento actual. Así mismo, porque cree en la intención y la libertad distingue entre el error y la mala fe, entre el equivocado y el traidor.

IV. Del Humanismo Ingenuo al Humanismo Consciente

Es en la base social, en los lugares de labor y habitación de los trabajadores donde el Humanismo debe convertir la simple protesta en fuerza consciente orientada a la transformación de las estructuras económicas.

En cuanto a los miembros combativos de las organizaciones gremiales y los miembros de partidos políticos progresistas, su lucha se hará coherente en la medida en que tiendan a transformar las cúpulas de las organizaciones en las que están inscriptos dándole a sus colectividades una orientación que ponga en primer lugar, y por encima de reivindicaciones inmediatistas, los planteos de fondo que propicia el Humanismo.

Vastas capas de estudiantes y docentes, normalmente sensibles a la injusticia, irán haciendo consciente su voluntad de cambio en la medida en que la crisis general del sistema los afecte. Y, por cierto, la gente de Prensa en contacto con la tragedia cotidiana está hoy en condiciones de actuar en dirección humanista al igual que sectores de la intelectualidad cuya producción está en contradicción con las pautas que promueve este sistema inhumano.

Son numerosas las posturas que, teniendo por base el hecho del sufrimiento humano, invitan a la acción desinteresada a favor de los desposeídos o los discriminados. Asociaciones, grupos voluntarios y sectores importantes de la población se movilizan, en ocasiones, haciendo su aporte positivo. Sin duda que una de sus contribuciones consiste en generar denuncias sobre esos problemas. Sin embargo, tales grupos no plantean su acción en términos de transformación de las estructuras que dan lugar a esos males. Estas posturas se inscriben en el Humanitarismo más que en el Humanismo consciente. En ellas se encuentran ya protestas y acciones puntuales susceptibles de ser profundizadas y extendidas.

V. El Campo Antihumanista

A medida que las fuerzas que moviliza el gran capital van asfixiando a los pueblos, surgen posturas incoherentes que comienzan a fortalecerse al explotar ese malestar canalizándolo hacia falsos culpables. En la base de estos neofascismos está una profunda negación de los valores humanos. También en ciertas corrientes ecologistas desviatorias se apuesta en primer término a la naturaleza en lugar del hombre. Ya no predican que el desastre ecológico es desastre, justamente, porque hace peligrar a la humanidad sino porque el ser humano ha atentado contra la naturaleza. Según algunas de estas corrientes, el ser humano está contaminado y por ello contamina a la naturaleza. Mejor sería, para ellos, que la medicina no hubiera tenido éxito en el combate con las enfermedades y en el alargamiento de la vida. «La Tierra primero», gritan histéricamente, recordando las proclamas del nazismo. Desde allí a la discriminación de culturas que contaminan, de extranjeros que ensucian y polucionan, hay un corto paso. Estas corrientes se inscriben también en el anti-humanismo porque en el fondo desprecian al ser humano. Sus mentores se desprecian a sí mismos, reflejando las tendencias nihilistas y suicidas a la moda.

Una franja importante de gente perceptiva también adhiere al ecologismo porque entiende la gravedad del problema que este denuncia. Pero si ese ecologismo toma el carácter humanista que corresponde, orientará la lucha hacia los promotores de la catástrofe, a saber: el gran capital y la cadena de industrias y empresas destructivas, parientes próximas del complejo militar-industrial. Antes de preocuparse por las focas se ocupará del hambre, el hacinamiento, la mortinatalidad, las enfermedades y los déficits sanitarios y habitacionales en muchas partes del mundo. Y destacará la desocupación, la explotación, el racismo, la discriminación y la intolerancia, en el mundo tecnológicamente avanzado. Mundo que, por otra parte, está creando los desequilibrios ecológicos en aras de su crecimiento irracional.

No es necesario extenderse demasiado en la consideración de las derechas como instrumentos políticos del Anti-humanismo. En ellas la mala fe llega a niveles tan altos que, periódicamente, se publicitan como representantes del «Humanismo». En esa dirección, no ha faltado tampoco la astuta clerigalla que ha pretendido teorizar sobre la base de un ridículo «Humanismo Teocéntrico» (?). Esa gente, inventora de guerras religiosas e inquisiciones; esa gente que fue verdugo de los padres históricos del humanismo occidental, se ha arrogado las virtudes de sus víctimas llegando inclusive a «perdonar los desvíos» de aquellos humanistas históricos. Tan enorme es la mala fe y el bandolerismo en la apropiación de las palabras que los representantes del Anti-humanismo han intentado cubrirse con el nombre de «humanistas».

Sería imposible inventariar los recursos, instrumentos, formas y expresiones de que dispone el Anti-humanismo. En todo caso esclarecer sobre sus tendencias más solapadas contribuirá a que muchos humanistas espontáneos o ingenuos revisen sus concepciones y el significado de su práctica social.

VI. Los Frentes De Acción Humanista

El Humanismo organiza frentes de acción en el campo laboral, habitacional, gremial, político y cultural con la intención de ir asumiendo el carácter de movimiento social. Al proceder así, crea condiciones de inserción para las diferentes fuerzas, grupos e individuos progresistas sin que éstos pierdan su identidad ni sus características particulares. El objetivo de tal movimiento consiste en promover la unión de fuerzas capaces de influir crecientemente sobre vastas capas de la población orientando con su acción la transformación social.

Los humanistas no son ingenuos ni se engolosinan con declaraciones propias de épocas románticas. En ese sentido, no consideran sus propuestas como la expresión más avanzada de la conciencia social, ni piensan a su organización en términos indiscutibles. Los humanistas no fingen ser representantes de las mayorías. En todo caso, actúan de acuerdo a su parecer más justo apuntando a las transformaciones que creen más adecuadas y posibles en este momento que les toca vivir.

Humanizar la Tierra

En los tres libros que contiene el presente volúmen, Silo se ha apartado algo del estilo de sus anteriores obras y nos ofrece una prosa poética.

La mirada interna nos introduce en el mundo casi onírico de las alegorías y de la agitación interior del ser humano.

El paisaje interno nos brinda la perspectiva de una realidad que, motivada por el mundo natural y social, se enriquece integrando antinomias.

El paisaje humano analiza temas tan capitales como la educación, la Historia, las ideologías, la violencia, la ley, el Estado y las religiones. He aquí. pues, la inapreciable aportación espiritual de un hombre extraordinario que arroja luz sobre los problemas que todos vivimos.

6 de agosto de 2008

LOS PRINCIPIOS DE ACCIÓN VÁLIDA

La Acción Válida

Nuestra búsqueda apunta al reconocimiento de una moral guiada por los propios registros, basada en la experiencia interna. Desde este punto de vista NO asignamos a una acción el grado de válida de acuerdo a creencias externas sobre lo que se supone bueno o malo. A modo general planteamos que la acción válida es todo acto que se realiza en coherencia interna (pensar, sentir y actuar en una misma dirección) tratando además al otro como yo quisiera ser tratado.

Una acción válida se puede reconocer por la sensación que experimentas de quedar:

• en paz y acuerdo contigo mismo
• con el deseo de repetir la acción
• con la sensación que te ha hecho crecer

“ En síntesis consideramos como válido todo acto que además de realizarse en unidad interna contempla el tratar al otro como uno quisiera ser tratado ”.

Llamamos Principios de Acción Válida a un conjunto de 12 enunciados , estos principios no existen para ser tomados como regla o dogma, sino como una guía en la búsqueda de unidad interna. Mediante la reflexión personal cada individuo podrá recurrir a estos principios y ver de que forma pueden servirle de orientación.

Los Principios de Acción Válida

... Entonces, "lo que se debe hacer" no depende de una moral lejana, incomprensible y convencional, sino de leyes: leyes de vida, de luz, de evolución.

He aquí los llamados "Principios", que pueden ayudar en la búsqueda de la unidad interior.

1. Ir contra la evolución de las cosas, es ir contra uno mismo.

2. Cuando fuerzas algo hacia un fin, produces lo contrario.

3. No te opongas a una gran fuerza. Retrocede hasta que aquella se debilite; entonces, avanza con resolución.

4. Las cosas están bien cuando marchan en conjunto, no aisladamente.

5. Si para tí están bien el día y la noche, el verano y el invierno, has superado las contradicciones.

6. Si persigues el placer, te encadenas al sufrimiento. Pero, en tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente.

7. Si persigues un fin, te encadenas. Si todo lo que haces, lo realizas como si fuera un fin en sí mismo, te liberas.

8. Harás desaparecer tus conflictos cuando los entiendas en su última raíz, no cuando quieras resolverlos.

9. Cuando perjudicas a los demás, quedas encadenado. Pero, si no perjudicas a otros, puedes hacer cuanto quieras con libertad.

10. Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas.

11. No importa en que bando te hayan puesto los acontecimientos, lo que importa es que comprendas que tú no has elegido ningún bando.

12. Los actos contradictorios o unitivos se acumulan en ti. Si repites tus actos de unidad interna, ya nada podrá detenerte.

Serás como una fuerza de la Naturaleza, cuando a su paso no encuentra resistencia. Aprende a distinguir aquello que es dificultad, problema, inconveniente, de esto que es contradicción. Si aquellos te mueven o te incitan, esta te inmoviliza en círculo cerrado.

Cuando encuentres una gran fuerza, alegría y bondad en tu corazón; o cuando te sientas libre y sin contradicciones, inmediatamente agradece en tu interior. Cuando te suceda lo contrario, pide con fe y aquel agradecimiento que acumulaste volverá convertido y ampliado en beneficio.