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21 de agosto de 2010

La Alegoría de la Caverna - 2010

El guión del video Homo - Zapping está inspirado fundamentalmente en “La Alegoría de la Caverna” de Platón del libro “La República” escrito en el año 395 AC. Este se trata de una explicación metafórica sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento.

En ella Platón explica su teoría de cómo con cuatro tipos de conocimiento podemos captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (sólo alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón).

Describió en su alegoría de la caverna una vivienda cavernosa, en la cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.

Estos hombres encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados en tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.
video Alegoría de la caverna Platón

Alegoría de la caverna: wikipedia
Homo - Zapping /Inspiración Platónica

En el mundo del Homo Zapping no hay más autoridad que la pantalla de la televisión, el individuo sólo cree en los reflejos que los medios de comunicación transmiten.
video Homo - Zapping


PERSONAJES:

EL HOMBRE TELE-ESPECTADOR:

Como cualquier hombre contemporáneo se encuentra sentado en su sillón mirando la televisión, pero este en especial, simboliza el estado puro o cero del hombre (un estado inicial de la evolución social del hombre). En este momento inicial , el hombre tiene en sus manos el control remoto. De forma pasiva, totalmente sin expresión y sin reacción, comienza a ser moldeado por la televisión. Su capacidad de administrar los acontecimientos que lo rodean está condicionada a lo visible.



LA MUJER DE LA LÁMPARA:

Cansada de vivir constantemente atemorizada por la información radial, reacciona poniendo en tela de juicio “la realidad” que se transmite dentro de la pantalla televisión. Es la única que no posee ninguna tecnología avanzada más que una lámpara, que mínimamente ilumina la oscuridad del lugar. Atrevida y desafiante, decide enfrentar sus miedos. Prefiere arriesgar su vida ante los peligros que pueden estar acechando, que permanecer escondida y encerrada en aquella caja. Es entonces, cuando se ánima a salir, sin saber lo que le espera. ¿Qué habrá visto afuera? ¿Diría la verdad cuando vuelve o realmente tenía un plan siniestro como lo indicaría uno de los personajes?



EL HOMBRE DE LA RADIO :

De cierta forma es el líder , o la voz superior, entre sus compañeros. Es por eso que, tal vez, sujete la radio, siendo así el cuerpo transmisor de las noticias. Es también aquel que intenta retenerlos en el lugar; alegando que “ahí adentro están seguro”, sin la necesidad de enfrentamiento o búsqueda. La acción de su compañera es vista como una locura, y rápidamente la cataloga de suicida; porque ese enfrentamiento que propone se escapa de su normalidad, propone algo prohibido y supuestamente nocivo. Cuando ella vuelve, él no puede reflexionar lo sucedido, sus propias afirmaciones son puestas en duda. Creerle sería aceptar que toda su vida ha sido un engaño, que su existencia ha sido una broma. Tal vez está demasiado arraigado a lo que lo rodea, y mismo, a su visión del mundo; y en un acto de irracionalidad decide resolver la situación con violencia. Finalmente soluciona el conflicto, y todo vuelve a la normalidad del principio.



HOMBRE DEL PARCHE EN EL OJO:

Es el personaje mitad ciego y, tal vez, sea el más sumiso de los tres, pero a pesar de ello, algunas acciones le generan duda. Es tentado por las acciones y palabras de su compañera, pero rápidamente es abatido por las afirmaciones del Hombre de la Radio. Su participación es casi como espectador, desligando así el poder de la elección a los demás personajes.



HOMBRE TELE-ESPECTADOR FINAL:

Este tele-espectador ha perdido la tenencia del control remoto, y su rostro es una careta, se ha vuelto una configuración, un molde superficial que oculta en lo que se ha convertido: Una Realidad Televisiva.

Nota:
Sobre el contenido del blog y sus publicaciones se trata de aproximaciónes implica limitaciones de profundidad y amplitud. En muchos casos carece de la estructuración de nuestro método, por una parte. No defiende una hipótesis, por otra parte. Además, la fuente bibliográfica principal casi siempre utilizada es Internet en su versión gratuita, lo mismo vale para los enlaces como wikipedia y similares.
Aquí no agotamos ningún tema, al contrario lo invitamos a la búsqueda y a la profundización.
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17 de junio de 2010

Charla sobre el yo - Silo


Extracto de la charla Sao Paulo 2/10/80


Negro:

El punto es, que es lo verdadero en mi que considero el yo?

A mi me parece terrible que si yo muero desaparezco esto que soy yo y aparezca otro: Mr. Hyde....sorpresa (risas).

Mi punto es: que es lo que efectivamente me da mi sensación de mi?

Mi cédula de identidad (risas), mi nombre... yo me llamo de ese modo, me miro en el espejo y digo: “ese soy yo”, escucho mi voz y yo me recuerdo a mi; pero si yo me olvido de mi nombre y dejo de reconocer mi cara, que es lo que me da la nocion del yo?

Me lo dan las cosas muy externas como son el aspecto y recuerdos... aquello que, no obstante el que haya cambiado desde que era pequeño hasta hoy he ido cambiando pero siempre digo que soy yo.

Cuando tenia 3 años de edad decía yo. Ahora sigo diciendo yo. Todo cambia pero soy yo.

Yo? Soy memoria, soy percepción, soy datos que han entrado por distintos aparatos, pero también soy elaboración hacia el futuro, soy registros, yo tengo un tono corporal, tengo un sistema de emociones...todo eso es lo que me da mi cierta unidad.

En algunos casos de demencia, por ej. , se pierde el registro del tono interno y de las propias sensaciones y el sujeto se siente extrañado de si mismo... como si fuera otra persona... como si se hubiera alejado de si. Es decir, son los registros que yo tengo que me dan sensación de yo.

Este yo mantiene cierta identidad que esta dada por la memoria. Son también mis sufrimientos, son mis gustos...todo eso da sensación de yo. Pero eso es muy variable.

Yo me olvido de mi mismo. Por ej.: Estoy caminando por la calle haciendo cosas y si alguien no me pregunta quien es usted, no me acuerdo quien soy yo. Cuando estoy haciendo cualquier cosa...

Hora por ej. Que estamos hablando, es posible que estemos olvidados de nosotros mismos. Si a uno le preguntan: Que esta haciendo ud.? No vamos a responder: “Estoy escuchándome”. (risas), pero no es que uno este pensando mientras escucha que esta escuchando. No. Uno no piensa: “ Yo soy Juan Perez que esta escuchándome ” Uno esta escuchando y se olvida de si mismo.

Lo mas frecuente es que uno este olvidado continuamente de si mismo... y, sin embargo, uno vive. De pronto uno cae en cuenta que va a morirse y dice: “ caray... voy a desaparecer”, y dígame, en su vida cotidiana no es lo mas normal que usted desaparezca, que usted no se sienta a si mismo, que no experimente a su yo.

Claro que hay momentos en que experimento mi yo.

Si me empujan, yo digo : ¿Que me están haciendo ? Pero yo no tengo el registro del yo en mi vida cotidiana, a menos que yo piense. Por actos de reflexión, tengo noción del yo, puedo hablar del yo, pero si no estoy totalmente olvidado...miren, traten de pensar durante medio minuto en ustedes mismos, sin olvidarse de ustedes mismos. Mientras están pensando en ustedes no vayan a pensar que a lo mejor es muy tarde y tienen que irse a comer o bien que se escucha un bocina por allá. No se distraigan de ustedes mismos durante un pequeño tiempo y van a ver como... si, se olvidan de ustedes mismos, aunque se propongan pensar en ustedes mismos.

Van, vienen, la atención fluctuá, la conciencia va de un objeto a otro y ustedes están pensando: “Yo soy yo mismo”...basta que haya un pequeño ruido para que se escapen de ustedes mismos.

Yo se que es horrible cuando uno muere perder la noción del yo, pero también debería ser horrible perder la noción del yo en la vida diaria y no lo sentimos tan horrible.

Hay algo que permanece, aunque estemos distraídos del yo. Sabemos que en cualquier momento podemos retomarlo. Tal vez cuando un ser humano muera, pierda la memoria fisiológica, pierda las grabaciones, pierda los datos sensoriales, pero también se reconozca por primera vez en lo mas autentico de si mismo...ese yo profundo al cual apela muy pocas veces en su vida.

Uno trabaja con el yo mecánico, periférico...pero ese yo profundo muy pocas veces sale. Las pocas veces en que sale es cuando uno experimenta esa fuerza y cuando uno se reconoce como tal, pero si no, siempre esta olvidado de si mismo, siempre esta alejado de si mismo...no existe el tal yo a menos que me lo pregunte. Es una combinación de factores, pero no es una cosa permanente.

Puede ser que no sea tan horrible cuando uno muere...puede ser una cosa interesante (risas).

Cuando nosotros tratamos que viva ahora el Yo interno, el Yo verdadero estamos precisamente en una buena orientación.

Tener el registro antes que la fe. Ese es el punto.

Comenzar por actos unitivos nos dicen: “por ahí”. Buen camino. Captar en el silencio si surge el registro de un yo que no sea el mecánico, sino el mas profundo. Tarea interesante.

Que otra posibilidad tenemos? Hay formas de meditación dinámica, hay otros estados especiales de conciencia en los cuales uno se puede poner, pero ya no sabe si es trance o no se que cosa, que datos tenemos para lograr eso?.

Es tan fácil acaso hallar la percepción del yo profundo?

No es tan fácil la percepción del yo profundo, pero es posible dedicarle un mínimo de tiempo para tener esa experiencia. No digamos que la tenga todos los días, no digamos que la tenga continuamente. Digamos que me bastara que tenga una experiencia, para sentirme atento o en eso porque mi problema es comprobar...

Hablando de registros... A ustedes les ha pasado, porque si, que de pronto han sentido una alegría muy fuerte? Sin ningún motivo.

Y cuando se da esta experiencia es breve, pero uno quisiera que volviera...Uno tiene el registro como que siempre ha estado con uno...algo muy intimo, muy cálido.
Veamos esto otro...distinto: voy a un lugar y tengo la sensación de que esto ya me ha pasado, la sensación de que esto ya lo he vivido. Me parece que ya he estado ahí otras veces. Existe eso. Casos de reconocimiento, doble.

Vamos al otro caso : Todos los días veo mi habitación pero en un momento miro, la veo de un modo diferente, como si la viera por vez primera, pero si esto lo he visto desde hace anos...sin embargo ahora es distinto. Que son esas cosas extrañas que suceden...reconocer por primera vez algo que he visto siempre o ver lo opuesto... algo que no he visto nunca, que se me presenta como si lo hubiera visto en otra oportunidad.

Esta otra experiencia de que no hay nada que lo justifique, nada aparente y de pronto surge un registro súbito, pleno, de expansión diríamos, respiratorio, amplio...son fenómenos muy distintos en donde el yo en todos los casos se ubica atrás del fenómeno. A ver si me explico.

En la vida corriente el yo esta olvidado.

No pienso en mi, sino que simplemente estoy percibiendo y haciendo cosas. Pero en cualquiera de estos 3 fenómenos yo tomo conciencia de mi yo, me observo a cierta distancia, me pregunto:...¿que me estará pasando?, me digo: ¿qué es esto...esto lo veo por primera vez hoy?

Bien, esta sensación extraña, no se a que se debe y en el momento en que la pienso la sensación se corre. En todos los casos, en esos 3 casos tan especiales, el yo toma distancia de si mismo, se ubica internamente y se observa frente a lo que esta ocurriendo.

Quiero decir que hay una forma de ponerse mentalmente frente a los objetos, como si uno viera de adentro los objetos o como si uno se investigara a su propio yo como mas internamente.

Nosotros decimos que hay un registro mas interno del propio yo que es el que produce todos estos fenómenos. El registro interno del propio yo, se puede captar.
Uno puede dar algunas practicas, alguna técnica para que el otro realice su experiencia, bien.

Pero esto de poner como una evidencia lo que para uno es registro....ponerlo como evidencia, esto no parece positivo. Yo se lo positivo que seria para la gente que todos tuvieran fe, supongamos en la trascendencia. Pero esto de ponerlo como dogma no va a ayudar, va a crear contradicción.

Mucho mas interesante es que la gente considere en que posición se encuentra frente a ello. Es mucho mas útil que la gente se ubique...es mucho mas útil que tratar de encajar en algo que para nosotros es evidente...pero para los demás ?

Las épocas que pasan son confusas y hay una necesidad de saber que hacer.

Hay necesidad, pero no es legitimo dar una respuesta en la medida en que no hay registro.

Ahí esta el problema. Es curioso. En todos lados estamos hablando de gente que tiene esa inquietud cabal. Prácticamente nos dicen eso mismo. Las épocas que vienen son épocas de confusión, épocas de desorden, épocas de problemas y la gente esta necesitando una respuesta y debemos darles una respuesta. Esta bien, la gente esta necesitando una respuesta...pero cuando damos una respuesta, esa respuesta para muchos se convierte en dogma y esa respuesta no es de ninguna manera el resultado de registro interno.

En ese problema estamos nosotros.

Estas son épocas que necesitan respuesta, no cabe duda. Es necesario dar respuestas.

Como va a ser esa respuesta?

Va a ser una respuesta que fácilmente se nos convierta en dogma?

O va a ser una respuesta tal que permita al otro ser humano ubicarse a encontrar él su respuesta?

Como va a ser la cosa?

Una respuesta es mas fácil...va rápido, no hay que pensar mucho. Una respuesta, y ahí esta. Es mas útil, pero no se si contribuye a la libertad del espíritu.

Ahora...desde el punto de vista de la utilidad practica y de las cosas teóricas...la gente tiene respuestas, inclusive respuestas claras, categóricas, simples...tal vez sirviera mucho para ordenar sus propias vidas...

Acá hay que elegir: ¿que sera mejor? Dar una respuesta que sirva a la gente para ordenar sus vidas, tener coherencia y demás, aunque no la piensen, aunque no lleguen por sus propios medios, aunque sean dogmas...que sera mejor...será mejor eso?

O sera mejor darles posibilidades para que vayan buscando en una dirección y sigan con zozobra, inquietud, desorientación...que sera mejor?



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14 de mayo de 2010

Imagen, creencia, mirada y paisaje - Silo


Un día cualquiera entro en mi habitación y percibo la ventana, la reconozco, me es conocida. Tengo una nueva percepción de ella pero, además, actúan antiguas percepciones que convertidas en imágenes están retenidas en mí.


Sin embargo, observo que en un ángulo del vidrio hay una quebradura... “eso no estaba ahí”, me digo, al cotejar la nueva percepción con lo que retengo de percepciones anteriores. Además, experimento una suerte de sorpresa. La ventana de actos anteriores ha quedado retenida en mí, pero no pasivamente como una fotografía, sino actuante como son actuantes las imágenes.

Lo retenido actúa frente a lo que percibo, aunque su formación pertenezca al pasado.

Se trata de un pasado siempre actualizado, siempre presente. Antes de entrar a mi habitación daba por sentado, daba por supuesto, que la ventana debía estar allí en perfectas condiciones. No es que lo estuviera pensando, sino que simplemente contaba con ello. La ventana en particular no estaba presente en mis pensamientos de ese momento, pero estaba co-presente, estaba dentro del horizonte de objetos contenidos en mi habitación.

Es gracias a la copresencia, a la retención actualizada y superpuesta a la percepción, que la conciencia infiere más de lo que percibe.

En ese fenómeno encontramos el funcionamiento más elemental de la creencia. En el ejemplo, es como si me dijera: “yo creía que la ventana estaba en perfectas condiciones”. Si al entrar a mi habitación aparecieran fenómenos propios de un campo diferente de objetos, por ejemplo una lancha o un camello, tal situación surrealista me resultaría increíble no porque esos objetos no existan, sino porque su emplazamiento estaría fuera del campo de copresencia, fuera del paisaje que me he formado y que actúa en mí superponiéndose a toda cosa que percibo.

Ahora bien, en cualquier instante presente de mi conciencia puedo observar el entrecruzamiento de retenciones y de futurizaciones que actúan co-presentemente y en estructura. El instante presente se constituye en mi conciencia como un campo temporal activo de tres tiempos diferentes. Las cosas aquí son muy diferentes a las que ocurren en el tiempo de calendario en el que el día de hoy no está tocado por el de ayer, ni por el de mañana. En el calendario y el reloj, el “ahora” se diferencia del “ya no” y del “todavía no” y, además, los sucesos están ordenados uno al lado del otro en sucesión lineal y no puedo pretender que eso sea una estructura sino un agrupamiento dentro de una serie total a la que llamo “calendario”.

Continuemos con lo dicho anteriormente respecto a que la conciencia infiere más de lo que percibe, ya que cuenta con aquello que viniendo del pasado, como retención, se superpone a la percepción actual. En cada mirada que lanzo a un objeto veo en él cosas deformadas. Esto no lo estamos afirmando en el sentido explicado por la física moderna que claramente expone nuestra incapacidad para detectar al átomo y a la longitud de onda que está por encima y por abajo de nuestros umbrales de percepción. Esto lo estamos diciendo con referencia a la superposición que las imágenes de las retenciones y futurizaciones hacen de la percepción.

Así, cuando asisto en el campo a un hermoso atardecer el paisaje natural que observo no está determinado en sí sino que lo determino, lo constituyo por un ideal estético al que adhiero. Y esa especial paz que experimento me entrega la ilusión de que contemplo pasivamente, cuando en realidad estoy poniendo activamente allí numerosos contenidos que se superponen al simple objeto natural. Y lo dicho no vale solamente para este ejemplo sino para toda mirada que lanzo hacia la realidad.


Video Imagen, creencia, mirada y paisaje - Silo


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4 de marzo de 2010

Silo - Acto Publico. Pabellon de los Deportes Madrid, España 1981 - Video

Hace tiempo me dijeron: ¿por qué no explicas lo que piensas?, entonces expliqué. Después de eso, otros dijeron: no tienes derecho a explicar lo que piensas, entonces callé. Pasaron doce años y nuevamente me dicen: ¿por qué no explicas lo que piensas? Así que lo haré nuevamente, sabiendo de antemano que otra vez se dirá: no tienes derecho a explicar lo que piensas.

Nada nuevo se dijo entonces; nada nuevo se dirá hoy.

Y bien, ¿qué se dijo entonces? Se dijo: sin fe interna hay temor, el temor produce sufrimiento, el sufrimiento produce violencia, la violencia produce destrucción; por tanto la fe interna evita la destrucción.

Nuestros amigos han hablado hoy sobre el temor, el sufrimiento, la violencia y el nihilismo, como máximo exponente de destrucción. También han hablado sobre la fe en sí mismo, en los demás y en el futuro. Han dicho que es necesario modificar la dirección destructiva que llevan los acontecimientos, cambiando el sentido de los actos humanos. Además, y como cosa fundamental, han dicho cómo hacer todo esto; de manera que nada nuevo agregaré hoy.

Solamente quisiera hacer tres reflexiones. Una en torno al derecho que nos asiste para explicar nuestro punto de vista; otra, sobre cómo hemos llegado a esta situación de crisis total y, por último, aquella que nos permita tomar una resolución inmediata y operar un cambio de dirección en nuestras vidas. Esta resolución debería concluir con un compromiso en todo aquel que esté de acuerdo con lo dicho.

Pues bien, ¿qué derecho nos asiste para explicar nuestro punto de vista y obrar en consecuencia? En primer lugar nos asiste el derecho de diagnosticar el mal actual de acuerdo con nuestros elementos de juicio, aunque no coincidan con los establecidos. En tal sentido decimos que nadie tiene derecho a impedir nuevas interpretaciones basándose en verdades absolutas. Y en cuanto a nuestra acción, ¿por qué habría de resultar ofensiva para otros, siendo que no interferimos en sus actividades? Si en algún lugar del mundo se impide o se deforma lo que decimos y lo que hacemos, nosotros podremos decir que allí hay mala fe, absolutismo y mentira. ¿Por qué no dejar que la verdad corra libremente y que las gentes libremente informadas puedan elegir lo que les resulte razonable?

Y, entonces, ¿por qué hacemos lo que hacemos? Lo responderé en pocas palabras: lo hacemos como supremo acto moral. Nuestra moral se basa en éste principio: “Trata a los demás como quieres que te traten”. Y si como individuos queremos lo mejor para nosotros, estamos exigidos por este imperativo moral a dar a otros lo mejor. ¿Quiénes son los otros? Los otros son los más próximos, y allí donde lleguen mis posibilidades reales de dar y de modificar, allí está mi próximo; y si mis posibilidades de dar y de modificar llegaran a todo el mundo, el mundo sería mi próximo. Pero sería un despropósito preocuparme declamativamente por el mundo si mis posibilidades reales llegaran sólo hasta mi vecino. Por ello hay una exigencia mínima en nuestro acto moral y es la de esclarecer o actuar cada cual en su ámbito inmediato. Y es contrario a esta moral no hacerlo, asfixiándose en un individualismo sin salida. Esta moral da una dirección precisa a nuestras acciones y además fija claramente a quiénes están dirigidas. Y cuando hablamos de moral nos referimos a un acto libre, a la posibilidad de hacerlo o no hacerlo y decimos que este acto está por encima de toda necesidad y de toda mecanicidad. Este es nuestro acto libre, nuestro acto moral: “Trata a los demás como quieres que te traten”. Y ninguna teoría, ninguna excusa, está por encima de este acto libre y moral. No es nuestra moral la que está en crisis, son otras morales las que están en crisis, no la nuestra. Nuestra moral no se refiere a cosas, a objetos, a sistemas, nuestra moral se refiere a la dirección de los actos humanos. Y toda crítica y toda transmisión que nosotros hacemos o aportamos va orientada en el sentido de los actos humanos.

Pero hay otro punto que debo tratar ahora y se refiere a la situación de crisis a la que hemos llegado. ¿Cómo sucedió todo esto y quiénes han sido los culpables? No haré de ello un análisis convencional. Aquí no habrá ciencia ni estadística. Lo pondré en imágenes que lleguen al corazón de cada cual.

Sucedió hace mucho tiempo que floreció la vida humana en este planeta. Entonces y con el correr de los milenios, los pueblos fueron creciendo separadamente y hubo un tiempo para nacer, un tiempo para gozar, un tiempo para sufrir y un tiempo para morir. Individuos y pueblos, construyendo, se fueron reemplazando hasta que heredaron por fin la tierra y dominaron las aguas del mar y volaron más veloces que el viento y atravesaron las montañas y con voces de tormenta y luz de sol mostraron su poder. Entonces vieron a lo lejos su planeta azul, amable protector velado por sus nubes. ¿Qué energía movió todo? ¿Qué motor puso el ser humano en la historia, sino la rebelión contra la muerte? Porque ya desde antiguo, la muerte como sombra acompañó su paso. Y también desde antiguo entró en él y quiso ganar su corazón. Aquello que en un principio fue continua lucha movida por las necesidades propias de la vida, luego fue lucha movida por temor y por deseo. Dos caminos se abrieron: el camino del sí y el camino del no. Entonces, todo pensamiento, todo sentimiento y toda acción, fueron turbados por la duda del sí y del no. El sí creó todo aquello que hizo superar el sufrimiento. El no agregó dolor al sufrimiento. Ninguna persona, o relación, u organización quedó libre de su interno sí y de su interno no. Luego los pueblos separados se fueron ligando y por fin las civilizaciones quedaron conectadas; el sí y el no de todas la lenguas invadieron simultáneamente los últimos rincones del planeta.

¿Cómo vencerá el ser humano a su sombra? ¿Acaso huyendo de ella? ¿Acaso enfrentándola en incoherente lucha? Si el motor de la historia es la rebelión contra la muerte, rebélate ahora contra la frustración y la venganza. Deja, por primera vez en la historia, de buscar culpables. Unos y otros son responsables de lo que hicieron, pero nadie es culpable de lo que sucedió. Ojalá en este juicio universal se pueda declarar: “no hay culpables”, y se establezca como obligación moral para cada ser humano, reconciliarse con su propio pasado. Esto empezará aquí hoy en ti y serás responsable de que esto continúe entre aquellos que te rodean, así hasta llegar al último rincón de la Tierra.

Si la dirección de tu vida no ha cambiado, necesitas hacerlo; pero si ya cambió necesitas fortalecerla. Para que todo esto sea posible, acompáñame en un acto libre, valiente y profundo que sea además un compromiso de reconciliación. Ve hacia tus padres, tu pareja, tus compañeros, amigos y enemigos y diles con el corazón abierto: “Algo grande y nuevo ha pasado hoy en mí”, y explícales, entonces, este mensaje de reconciliación. Quisiera repetir estas frases: “Ve hacia tus padres, tu pareja, tus compañeros, amigos y enemigos y diles con el corazón abierto: ‘Algo grande y nuevo ha pasado hoy en mi’ y explícales, entonces, este mensaje de reconciliación”.

Para todos, ¡paz, fuerza y alegría!
SILO














Entrada Relacionada El SI y el No Video


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22 de febrero de 2010

Presentaciones públicas de Silo: represión, intento de ocultamiento, difamación y desinformación

En ocasión de la presentacion "Psicología IV",de Silo, en Parque La Reja el 17 de mayo de 2006, en Buenos Aires,Luis Ammann nos hace una enumeración sobre las circunstancias que rodearon las primeras conferencias y presentaciones públicas de Silo.

La primera exposición pública de Silo, no fue permitida en una sala de conferencias debido al Estado de Sitio que había implantado el régimen militar de aquella época en la Argentina. Años más tarde, en ocasión de otra charla de Silo esta vez en Buenos Aires en 1986, Edgar Pérez, quien lo presentaba, dijo refiriéndose a aquel 4 de mayo de 1969: “Silo expuso en la montaña ante unas pocas personas, hostigadas por hombres armados. De todas maneras, la CBS una cadena televisiva, retransmitió el mensaje a más de 250 canales de T. V. del planeta”.



Esa ha sido una constante en las presentaciones públicas de Silo: represión, o intento de ocultamiento o ambas circunstancias, y la proyección de su mensaje a todo el mundo saltando por encima de las barreras naturales y humanas para llegar a los lugares más recónditos. Esperemos que hoy, en nuestra casa, sólo haya difusión masiva.

Las circunstancias hostiles que se señalaban en aquella presentación, muy resumidamente son:

En 1969, en Jujuy; en Córdoba y en Buenos Aires, hubo gases y detenidos, pero no conferencia.

En 1974, el 15 de agosto con un gobierno democrático en la Argentina, Silo intentó hablar en Córdoba y en Mar del Plata. Hubo 80 y 150 detenidos, respectivamente; el 13 de septiembre de ese año hubo un intento en la casa Suiza de Buenos Aires. Otra vez todo terminó con detenidos -esta vez 500- no hubo conferencia y Silo fue a la cárcel en Villa Devoto. Insistimos: en democracia.

Luego vino la voladura de una casa en Mendoza, ese mismo año; el encarcelamiento por seis meses de 11 compañeros y el asesinato de otros dos en La Plata, el 24 de julio de 1975. El minucioso informe al que hemos aludido acota: “La persecución logró el despido de sus trabajos de cientos de compañeros y el exilio de otros, en suma, su dispersión fuera de este país”. En plena democracia!

Con el nuevo golpe militar, en 1976, se pensó en un ciclo de charlas de Silo en Europa y Asia. Una semana antes de partir se registró un atentado a balazos contra su persona, el 12 de agosto de 1981.

Al regreso, después de hablar en Madrid, Barcelona, Milán, Reykiavik, Copenhague, París, Sri Lanka y Bombay, la Editorial Bruguera, invitó a Silo para que disertara en la VIII Feria Internacional del Libro en Buenos Aires, el 10 de abril de 1982. Pero sólo se permitió entrar al recinto a unas 20 personas porque, según se explicó, "el piso estaba en malas condiciones".

En síntesis, se dificultó -por decir lo menos- la comunicación de su pensamiento; se saboteó su contacto formal con la gente; se intentó intimidar a “uno y a otros” con la cárcel, con atentados y con el asesinato y, cuando nada de eso resultó, se difamó a este pensador tratando de minimizar su aporte. ¿Por qué? se preguntarán algunos.

La respuesta es compleja, pero es evidente que el oscurantismo que caracteriza al sistema es tan grande como su fragilidad y toda idea que se le oponga es combatida con el mismo afán conque se difunden necedades como que “las ideologías han muerto”, o “la historia ha llegado a su fin”. Con más fuerza aún, se ataca a esas ideas cuando encuentran arraigo en las personas y son capaces de generar, bajo la superficie, un movimiento internacional polifacético, que se empeña en cambiar tanto al individuo como a la sociedad.


En la ocasión que nos ha servido para recordar aquella enumeración sobre las circunstancias que rodearon las primeras conferencias de Silo, este hombre pudo finalmente opinar “sobre la religiosidad en el momento actual”. Estábamos otra vez en democracia y el presentador dijo algo que sonó amenazante para algunos, pero fue profético “otro día opinará sobre la política y, en cualquier momento, sobre otros temas”.

Eso fue el 6 de junio de 1986, hace casi 20 años y así ha sido. A pesar de la persecución sistemática Silo ha hablado, ha explicado y ha escrito con una sencillez que revela su generosidad y su amor a la humanidad.

La riqueza de su pensamiento y la diversidad de los temas abordados en conferencias o libros, es la de un ser humano para quien “nada de lo humano le es ajeno”.

También la variedad de estilos con que Silo ha producido en lengua española es sorprendente en su versatilidad. Hay libros -como La Mirada Interna, por ejemplo, que empezó a circular a comienzos de los años 70, donde 2el estilo y el contenido parecen escapar a las forzosas categorías del tiempo y el espacio. Opuestamente, el libro Cartas a mis amigos sobre la crisis social y personal, cartas escritas y publicadas entre 1991 y 1993, anticipa los escenarios que ha vivido el mundo finisecular y los que marcan el comienzo del siglo actual. Este libro está tan imbricado con la realidad que es parte de ella, pero quien escribe tiene la perspectiva de quien mira desde otro lugar. Silo entra y sale de nuestro mundo y de nuestra época con la soltura de un hombre que no parece de este mundo ni de esta época...

El libro “El informe 14. La represión ilegal en La Pampa, 1975-1983” de los periodistas Norberto G. Asquini y Juan Carlos Pumilla.Hace referencia a la represión contra activistas siloístas en 1975 durante la última dictadura militar.

Presentacion Libro“El informe 14. La represión ilegal en La Pampa, 1975-1983”









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12 de febrero de 2010

El Tiempo Cronológico y El Tiempo Psicológico: acerca del transcurrir.

La convención de contar el tiempo en siglos, años, meses, días, horas,etc.; es histórica y como tal, en el desarrollo de las distintas culturas y civilizaciones ha sufrido distintas modificaciones hasta el presente.

A este modo de contar el tiempo transcurrido lo llamamos tiempo cronológico.

Ahora a este tiempo que va pasando, lo experimentamos y lo sentimos de distinta manera, a veces como más lento y a veces más veloz.

A este registro interno del tiempo cronológico lo llamamos tiempo psicológico.

Es común escuchar expresiones tales como: “el año se ha pasado volando”, “el examen duró una eternidad”, “cada día las cosas pasan más rápido”, o frases similares que denotan esta variabilidad del registro del transcurrir ya que un mismo fenómeno o un mismo período de tiempo convencional es registrado de manera diferente por una misma persona en diferentes momentos.

Este tiempo se nos hace más veloz, por ejemplo, cuando baja el nivel de conciencia y además cuando estamos incluidos en el contexto de una situación placentera o agradable.

Así por ejemplo, cuando dormimos varias horas, aún cuando en ese lapso se producen numerosos fenómenos psicológicos, pareciera que nuestra conciencia no se da cuenta del tiempo que transcurre.

También cuando nos encontramos en una situación placentera o muy querida y agradable, las horas se nos transforman en minutos y muchas veces al final de la situación nos sorprendemos del tiempo que pasó.

Por el contrario el tiempo se nos hace más lento a medida que sube el nivel de conciencia y también cuando estamos incluidos en el contexto de una situación dolorosa o molesta.

Así, ante cualquier dolor corporal continuo los segundos se nos hacen interminables y también cuando estamos esperando algo o a alguien con un grado alto de expectativa, el tiempo pareciera no transcurrir.

Cuando sube nuestro nivel de conciencia, ésta tiene registro y se da cuenta de las numerosas percepciones y representaciones, de los estímulos que llegan y de las respuestas que se dan, etc.

Y al ampliarse nuestra capacidad atencional, tenemos registro, de numerosas situaciones que suceden tanto interna como externamente.Entonces, en pocos minutos cronológicos vivimos una gran cantidad de experiencias.

Los Humanistas sabemos que el registro del tiempo transcurrido, varía de acuerdo al tipo de situación en que vivimos.

Si se toma contacto con los registros del propio transcurrir se pueden trazar relaciones entre diferentes fenómenos sicológicos aparentemente distantes, pero totalmente unidos y relacionados cuando se los explora desde una perspectiva diferente.

Tal vez, luego de estas relaciones que se han establecido, se pueda sacar como conclusión que cuando se hable del propio registro del tiempo, cuando se hable del propio transcurrir, estamos hablando nuevamente del mismo fenómeno variable e inpermanente que llamamos yo, y también estemos hablando de ese otro fenómeno variable al que llamamos cuerpo.

Desde esta perspectiva, el cuerpo, el yo y el tiempo, son tal vez un mismo fenómeno, ilusorio, variable e inpermanente, pero simplemente visto y experimentado desde ópticas diferentes.

La trascendencia de estas comprensiones y certezas impacta fuertemente en la existencia personal.

Tomar contacto con los registros del propio tiempo, del propio transcurrir, observar su variabilidad y su posibilidad de ilimitada expansión y profundización, se convierte también en una aventura interna que abre las puertas para avanzar hacia lo esencial,hacia lo profundo.


Aqui les dejo una simpática reflexion sobre las convenciones del tiempo cronológico.





Para una mayor comprensión se puede consultar Psicología IV:Espacialidad y Temporalidad de los Fenómenos de Conciencia (Silo, Apuntes de Psicología, Ulrica Ediciones, 2006)


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4 de febrero de 2010