La acción humana es siempre transformadora del mundo, tanto cuando humaniza como cuando destruye.

Juan Carlos Pallarols, uno de esos hombres que apuestan por la vida dejando su impronta sublimada en objetos de arte, sintetiza toda una enseñanza a través de un símbolo. En este caso, con el material de una bomba fabricada en plena Guerra Mundial nos regala la representación de una grulla, el pájaro que una leyenda japonesa asocia con la esperanza de un milagro: en este caso, el de la Paz.

Esta pieza confeccionada por Pallarols -máximo exponente de la orfebrería argentina- en adhesión a la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, se entrega a seres humanos que han realizado una labor excepcional en defensa de la vida y de la paz entre los argentinos. Es un reconocimiento simbólico, un modo de aludir con el arte al valor trascendente de acciones humanas cuya magnitud es inconmensurable.

El 2 de octubre en la presentación de la Marcha Mundial en Argentina, realizada en el colegio de Abogados de Buenos Aires, se entregaron esas distinciones en uno de los momentos emotivos del acto

Para las Abuelas de Plaza de mayo, en reconocimiento a su trabajo constante para recuperar a los niños apropiados por una dictadura y por la lección de vida que dieron al mundo, entregamos esta grulla Por la Paz. La presentadora lo expresó así y Raúl Porcheto le concedió a las madres una distensión que tiene el valor de los símbolos orientadores de la vida.

Lo recibieron también Martiniano Molinade Javier Zaldarriaga, presidente de “Mundo Sin Guerras” filial Argentina- por su compromiso con una nueva educación donde se aprende a ver y a trabajar en sociedad, en libertad y sin violencia; Diego Mizrahi lo dio a Julia Villafañe, coordinadora de la iniciativa “Alta en el Cielo”, por su labor solidaria a favor de la paz; Miguel Cantilo a Lidia Ortiz de Burry, la “abuela de las armas” por su sostenido esfuerzo por sacar armas de las calles, canjeándolas por dinero de su jubilación en un intento por reducir la violencia en que vivimos; Jorge Marrale a María Rosa González fundadora de “Madres contra el Paco”, quienes continuamente luchan a favor de la inclusión y ayuda a las personas afectadas por el flagelo de esa droga; Juan Leyrado a la “Asociación civil Alfredo Marcenac” por el retiro de más de cien mil armas de manos civiles.

Se dice que los primeros pájaros que volaron sobre la ciudad de Hiroshima después del holocausto de sus habitantes fueron las gruillas que volvían de su migración anual. El anhelo de Japón y del mundo es que no haya pájaros que vuelvan a volar sobre las cenizas de la muerte.

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